El interés compuesto explicado con ejemplos: por qué empezar pronto importa tanto
Qué es el interés compuesto, cómo funciona con ejemplos numéricos, la diferencia con el interés simple y por qué empezar a invertir diez años antes puede duplicar tu patrimonio.
Se le atribuye a Einstein la frase de que el interés compuesto es "la octava maravilla del mundo". Probablemente nunca lo dijo, pero la idea es cierta: es el mecanismo más poderoso que existe para construir patrimonio a largo plazo, y también el que más castiga a quien tiene deudas. Y lo mejor es que no requiere ser experto: requiere tiempo.
Interés simple frente a interés compuesto
Con interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. 10.000 € al 5 % generan 500 € cada año: al cabo de 20 años tienes 20.000 €.
Con interés compuesto, los intereses se suman al capital y también generan intereses. El primer año ganas 500 €; el segundo, el 5 % de 10.500 € (525 €); el tercero, el 5 % de 11.025 €… A los 20 años tienes 26.533 €. La diferencia, 6.533 €, es el efecto de reinvertir.
El tiempo lo es todo
Lo que hace especial al interés compuesto es que el crecimiento se acelera. Con una aportación de 200 € al mes al 7 % anual:
| Años | Aportado | Capital final | Intereses |
|---|---|---|---|
| 10 | 24.000 € | 34.400 € | 10.400 € |
| 20 | 48.000 € | 102.000 € | 54.000 € |
| 30 | 72.000 € | 235.000 € | 163.000 € |
| 40 | 96.000 € | 497.000 € | 401.000 € |
Fíjate en que la última década aporta más que las tres anteriores juntas. Por eso empezar a los 25 en lugar de a los 35 no supone "un poco más": supone casi el doble al llegar a la jubilación. Puedes jugar con tus propias cifras en la calculadora de interés compuesto.
La regla del 72
Para saber cuántos años tarda en duplicarse una inversión, divide 72 entre la rentabilidad anual: al 4 %, 18 años; al 6 %, 12 años; al 8 %, 9 años. También sirve para la inflación: al 3 % anual, los precios se duplican cada 24 años.
Los tres ingredientes
- Tiempo: el más importante y el único que no se puede recuperar.
- Rentabilidad: un punto más de rentabilidad tiene un efecto enorme a 30 años. De ahí la importancia de las comisiones: un fondo con un 1,5 % de comisión anual frente a uno con el 0,2 % puede suponer un 30 % menos de capital final.
- Constancia: las aportaciones periódicas, aunque sean pequeñas, y no retirar el dinero en las caídas.
El lado oscuro: las deudas
El interés compuesto funciona igual en contra. Una tarjeta revolving al 20 % TAE con una deuda de 3.000 € que solo pagas al mínimo puede tardar más de 10 años en cancelarse y costar más del doble en intereses. La misma matemática que construye patrimonio lo destruye si estás en el lado equivocado. Por eso el orden lógico es: fondo de emergencia, cancelar deudas caras, y después invertir.
Cómo aprovecharlo en la práctica
- Empieza ya, aunque sea con 50 € al mes.
- Automatiza las aportaciones.
- Elige productos con comisiones bajas y que reinviertan (fondos de acumulación).
- Aprovecha las ventajas fiscales: los traspasos entre fondos no tributan, y los planes de pensiones reducen la base imponible.
- No mires la cartera cada día. El interés compuesto trabaja en décadas, no en semanas.